Due Diligence
Conocer bien una empresa antes de tomar una decisión sobre ella es parte del proceso — no una formalidad.
Cuando se evalúa una adquisición, la entrada de un nuevo socio, una inversión o cualquier operación que implique asumir compromisos con base en la situación de otra empresa, la información disponible suele venir de quien la genera. Eso no significa que sea incorrecta — significa que una decisión de esa magnitud merece una revisión independiente que la respalde.
El due diligence permite conocer con mayor profundidad la situación real de la empresa que se está evaluando, identificar aspectos relevantes para la negociación y contar con información sustentada en evidencia antes de cerrar cualquier acuerdo.
Una revisión estructurada, confidencial y ajustada al propósito de la operación.
Cada proceso de due diligence parte de entender qué decisión se está tomando y qué información es relevante para tomarla bien. El alcance se define con base en eso — no en una lista predeterminada de aspectos a revisar.
El trabajo se desarrolla con la discreción que este tipo de procesos requiere. La información se maneja con confidencialidad y los hallazgos se documentan con evidencia, priorizando lo que es relevante para la operación en curso.
Los resultados se presentan de forma clara y estructurada, pensados para quienes toman la decisión — no como un inventario técnico, sino como información útil para negociar o decidir con mayor respaldo.
Lo que recibe en el proceso.
Definición conjunta del alcance según el propósito y la naturaleza de la operación
Revisión documentada con evidencia, enfocada en los aspectos relevantes para la decisión
Manejo confidencial del proceso y la información
Informe estructurado con hallazgos priorizados, útil para la toma de decisión o la negociación
Comunicación directa con quien encarga la revisión a lo largo del proceso, y un contacto profesional con la empresa a revisar, que permite acceder a la información de manera ordenada y eficiente
Preguntas Frecuentes
Lo recomendable es iniciarlo antes de cerrar cualquier acuerdo — cuando ya hay una intención clara de avanzar pero aún es posible ajustar condiciones, renegociar o tomar una decisión informada sobre si continuar. Iniciarlo tarde limita su utilidad.
La confidencialidad es parte esencial de este tipo de encargos. La información que se revisa y los hallazgos que se documentan se manejan con la discreción que la operación requiere.
El punto de partida es entender la naturaleza de la operación y qué información es relevante para la decisión que se está tomando. A partir de ahí se define el alcance y se acuerdan las condiciones del encargo.
El informe documenta los hallazgos con evidencia y los presenta de forma estructurada. Cómo se usa en el proceso de negociación depende de quien encarga la revisión — Auditas provee la información sustentada, la decisión y su uso corresponden a las partes.